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lunes, 24 de julio de 2017

Conflictos olvidados: Yemen.

En la actualidad, desgraciadamente, existen conflictos armados y guerras de "primera" y de "segunda". Cada día observamos en los distintos medios de comunicación a un tratamiento muy diferenciado y desigual en lo que a los conflictos armados se refiere. Un claro ejemplo en nuestros días es lo que está ocurriendo en el país más pobre de Oriente Medio, Yemen, dónde estamos asistiendo, casi de manera impasible a una cruenta guerra civil que está dejando episodios dramáticos a diario, y de los que prácticamente no se informa.  

En Yemen no se asiste a un conflicto único. El malestar proviene del mosaico de luchas por los poderes regionales, locales e internacionales, consecuencia, tanto de acontecimientos recientes, como del pasado. La no resolución y nefasta gestión de los conflictos armados y tribales, y las injerencias históricas de países como Egipto, Arabia Saudí y Gran Bretaña, han creado un mapa muy complicado. 

Hagamos un poco de historia y remontémonos a los orígenes: Yemen del Norte alcanzó la independencia en 1918 con la partición del Imperio otomano y fue objeto después del dominio de nacionalistas (defendidos por Arabia Saudí) y republicanos (defendidos por el Egipto de Naser). Yemen del Sur formó parte del protectorado británico hasta 1967 y se constituyó como el único Estado árabe comunista a partir de 1969. En los años 70, se agudizaron los enfrentamientos entre los dos estados, lo que generó dos guerras civiles en 1972 y 1979. 

La caída de la Unión Soviética aceleró la unión de los dos en 1990. Sin embargo, la convivencia no fue fácil y dio lugar a una nueva guerra civil en 1994 en la que el norte impuso su hegemonía. Con motivo de las revoluciones árabes, los yemeníes se rebelaron contra el régimen corrupto del presidente Ali Abdullah Saleh a través de manifestaciones pacíficas reprimidas violentamente por el gobierno. La transición democrática prometida no se consiguió y continuaron las protestas. En 2012, se destituyó a Saleh y asumió la presidencia Abd Rabbuh Mansur al-Hadi tras un referéndum. 

Yemen se fue debilitando aún más económica y socialmente. En este contexto, los rebeldes huzíes conquistaron la capital de Saná en medio de las protestas de la población contra el alza de la gasolina. En el 2015, disolvieron el Parlamento y Hadi se vio obligado a renunciar a su cargo, aunque más tarde logró huir a Adén y revocó su renuncia. Los separatistas del sur y las fuerzas leales a Hadi, con sede en Adén, se enfrentaron con los huzíes, leales a Saleh.

El 25 de marzo de 2015, una coalición internacional dirigida por Arabia Saudí atacó desde el aire al grupo armado de los huzíes en Yemen, desencadenando un auténtico conflicto armado. Durante los dos años siguientes, el conflicto se ha ido extendiendo y los combates se han propagado por todo el país. 

En todo Yemen se cometen continuamente  crímenes de guerra y abusos contra los derechos humanos, causando un sufrimiento insoportable a la población civil. Las macabras cifras de este cruento conflicto podemos resumirlas en los siguientes datos: 

  1. - Más de 4.600 civiles muertos.
  2. Más de 8.000 heridos.
  3. Más de 3 millones de personas obligadas a huir de sus hogares
  4. Mas de 18,8 millones de personas que subsisten a base de ayuda humanitaria.                                                                                                                                                                       

 A continuación, en el siguiente enlace, publicado por AMNISTÍA INTERNACIONAL, puede verse un desarrollo más detallado de este conflicto olvidado que está segando miles de vidas y está condenando a la miseria a generaciones enteras. 

https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/09/yemen-the-forgotten-war/
Todas las víctimas son iguales, de la misma condición, estén dónde estén y residan dónde residan. 



Fuentes:

- El diario.es
- Amnistía Internacional


martes, 18 de julio de 2017

17 de julio de 1936. El día de la sublevación



La sublevación militar que desencadenó la Guerra Civil Española, uno de los episodios más siniestros de la historia reciente de nuestro país, comenzó comenzó el 17 de julio de 1936, en las guarniciones del Protectorado de Marruecos. 
Todo comenzó en la tarde del día 17, cuando debido a una una filtración, los conspiradores comandados por el coronel Juan Seguí precipitan la rebelión, que estaba prevista para las 05:00 de la maña del día 18. A continuación, se declara el Estado de Guerra en la ciudad. Antes de concluir el día 17, los militares sublevados habían logrado el control de toda la ciudad. 
En Ceuta y Tetuán, esa misma noche, alertados por sus compañeros de Melilla, el teniente coronel Juan Yagüe rebela a las tropas en Ceuta y se hace con la plaza. Sáenz de Buruaga hace lo propio en Tetuán y detiene al Alto Comisario de Marruecos. El Protectorado está en manos de los rebeldes un día antes.
El día 18 de julio, el general Queipo de Llano, Inspector General de Carabineros, se hace con el control de la ciudad de Sevilla, tras la detención del jefe de la II División Orgánica. Cádiz y Córdoba caen bajo el general Varela y el coronel Cascajo.
Al anochecer de ese 18 de julio,  el general Francisco Franco llega desde Canarias para tomar el control del ejército del protectorado. En la madrugada al día 19, Franco llega desde Casablanca y comienza el traslado del ejército del protectorado por el estrecho. A esa misma hora, tropas rebeldes salen de los cuarteles de la periferia de Barcelona hacia el centro de la ciudad, pero son repelidas por la Guardia Civil y la Guardia de Asalto. A mediodía llega desde Baleares el general Goded para hacerse cargo de la sublevación, pero por la tarde son derrotados.
Mientras tanto, en Madrid, el presidente del Gobierno, Santiago Casares Quiroga, incapaz de contener la rebelión ya generalizada, dimite. Se arma a las milicias obreras en la capital y durante la mañana del 19, el general Fanjul entra en el Cuartel de la Montaña y rebela a la guarnición con la intención de tomar la capital. Los milicianos, armados el día anterior, rodean el cuartel e impiden que salgan los rebeldes.
El día 20, el golpe de Estado militar ha fracasado, pero ha partido a España en dos. La Guerra Civil ha comenzado. Tras estos días llegarán tres arduos años de lucha, combate, dolor y muerte que se extenderán hasta el 1 de abril de 1939, con la toma de Madrid por parte de los sublevados. El epílogo a la guerra serán cuarenta años de dictadura y totalitarismo con Franco a la cabeza. 



A continuación aparece el mensaje de Franco, alentando y justificando el golpe militar, que en definitiva, no era si no, un golpe en contra del legítimo gobierno republicano nacido de las urnas, tan solo cinco meses antes. Franco, que había llegado esa misma mañana a Tenerife a asistir al entierro del comandante militar Balmes, muerto en extrañas circunstancias (supuestamente se le disparó su arma), firmó el bando de guerra que se leyó en Melilla al anochecer del día 17: 

"La situación en España es cada día más crítica, la anarquía reina en la mayoría de campos y pueblos; autoridades de nombramiento gobernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistolas y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los asesinos que alevosa y traidoramente os asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. Huelgas Revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la población arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres trabajadores. Los monumentos y tesoros artísticos son objeto de los más enconados ataques de las hordas revolucionarias, obedeciendo la consigna que reciben de las directivas extranjeras, con la complicidad y negligencia de los gobernadores de monterilla [...]
La Constitución por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total: ni igualdad ante la ley, ni libertad, aherrojada por la tiranía, ni la fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituido el mutuo respeto, ni la unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial, por los regionalismos, que los poderes fomentan [...]."

Mensaje de Francisco Franco. Tetuán, 17 de Julio de 1936. 
Publicado en ABC, 23 de Julio de 1936



martes, 27 de junio de 2017

LA OPACIDAD DE LOS TRATADOS ECONÓMICOS INTERNACIONALES

En los últimos años, son numerosas siglas (TTIP, TISA, CETA, EPA, etc.) las que inundan el panorama político y económico internacional, pero escasa la información a nuestro alcance, que realmente nos aclare lo que cada uno de estos tratados pretende conseguir. Es obvio y claro que todos ellos presentan un mismo molde ideológico. A continuación podemos observar las principales características de cada uno de ellos, que ponen de relieve su opacidad y
TTIP: Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones. Constituye un proyecto para establecer una zona de Libre Comercio entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EEUU). Presenta numerosas fisuras desde el punto de vista democrático, social y ecológico.
El TTIP tiene una serie de riesgos democráticos, puesto que está siendo negociado de forma opaca y de espaldas a la ciudadanía. Además es totalmente ilógico negociar con EEUU mientras no se ha solucionado el espionaje de la Agencia de Seguridad Americana a millones de ciudadanos europeos.
El TTIP amenaza el actual modelo social, servicios públicos, agricultura o propiedad intelectual. De aprobarse, supondría por ejemplo que se pudiesen comercializar alimentos o transgénicos hoy en día prohibidos en Europa por considerarse nocivos para la salud o el medioambiente. Todo esto sin ni siquiera crear empleo y riqueza para la ciudadanía.
Por último, el TTIP pretende poner en funcionamiento un mecanismo de arbitraje para resolver desencuentros entre Estados y empresas, en condiciones de clara desigualdad, dándose el caso, que un Estado tenga que indemnizar a una empresa por prohibir el fracking en su territorio.
TISA: El Acuerdo sobre Comercio de Servicios (Trade In Services Agreement en inglés) se está negociando de forma nada transparente desde julio del 2013 por parte del grupo llamado "los muy buenos amigos de los Servicios" (formado por EEUU, UE y otros 20 países). El tratado tiene como objetivo la liberalización de los servicios y su ámbito es muy amplio: empleo, transporte, comunicación, datos, servicios legales, subvenciones agrícolas, educación, salud, residuos, suministro de agua, distribución de energía y comercio digital. Puede suponer una amenaza real para los servicios públicos como la salud y la educación, y puede también implicar una mayor liberalización de los mercados financieros.
CETA: El Acuerdo económico y comercial global con Canadá (Comprehensive Economic Trade Agreement). Es una especie de prolongación del TTIP, ya que contiene cláusulas muy similares. El CETA contiene un mecanismo de arbitraje entre inversores y Estados que creará un sistema extra-judicial para demandar las decisiones democráticas de los parlamentos. Permitirá además la entrada de mucha carne de res y de cerdo al mercado europeo y no queda en absoluto claro cómo se garantizará que estas importaciones estén libres de hormonas, además permite la utilización de ciertas sustancias prohibidas en el UE, como pesticidas.
Uno de los problemas que desde luego no ha sido debatido es el impacto del CETA (pero también del TTIP) sobre las diferentes economías europeas. Los países con economías más basadas en la exportación llegarán mejor preparados que los países cuyo desarrollo se centra más en el consumo interno. Los países del Sur de Europa no se adaptarán a estos tratados de forma tan simple como Alemania por ejemplo y perderán en competitividad.
AAE (o EPA): Son los Acuerdos de Asociación Económica negociados entre la Unión Europea y países de África (del oeste, subsahariana, austral, etc.) o pequeñas islas del Pacífico. Su objetivo es suprimir el 75% de los derechos de aduana sobre las importaciones procedentes de la UE y de limitar su política comercial más allá de las exigencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Perjudicará primero a los países africanos. Su agricultura tradicional y de autoconsumo, su seguridad alimentaria y desarrollo regional se verán golpeados de lleno por una competencia europea desleal, destructora de empleos y por una dependencia de los mercados mundiales y de una economía enfocada a la exportación. Además del pillaje programado de sus recursos naturales y subsuelo, dará pie a una migración masiva en una situación dónde la población del Oeste de África crecerá de 70% en 15 años y en un contexto de calentamiento climático particularmente acentuado en esta región.
Ante esta situación y este panorama: ¿Podemos estar de acuerdo y apoyar este tipo de tratados?


“Las decisiones de hoy, serán el presente del mañana”.

jueves, 13 de abril de 2017

EDUARDO GALEANO, un poeta de los desheredados.

Hoy recordamos a un maestro de la pluma de los desheredados, a un maestro de lo social: Eduardo Galeano, un latinoamericano que nos dejó hace hoy dos años, en una fecha demasiado temprana. Él dio voz a los "nadie", los "hijos de nadie", los "dueños de nada", a esos que salvo, la vida y la sonrisa, no poseen mucho más. Físicamente nos dejó, pero su extensa obra nos acompaña y nos alienta día a día, paso a paso, en una lucha incesante hacia un futuro incierto y cada vez más complejo. 
Siempre le recordaremos MAESTRO!!!


Eduardo Galeano nace en una familia con ancestros galeses, alemanes, españoles e italianos. Durante su adolescencia transitó por diversos trabajos, publicando su primer escrito político en el periódico semanal del partido socialista "El Sol" (1954). En 1960 comienza su carrera como periodista, siendo editor del semanario "Marcha" y director del diario "Época".

En 1973 un golpe militar toma el poder en Uruguay y le obliga a exiliarse a Buenos Aires (Argentina), donde funda y dirige la revista "Crisis". En 1976 Jorge Rafael Videla perpetra un golpe militar en Argentina, y debe exiliarse nuevamente, trasladándose a España.

A principios de 1985 Eduardo Galeano regresa a Montevideo (Uruguay),cuando Julio María Sanguinetti asumió la presidencia del país por medio de elecciones democráticas. Posteriormente fundó y dirigió su propia editorial (El Chanchito), publicando a la vez una columna semanal en el diario mexicano La Jornada. Allí se establece definitivamente.
En 1999 fue galardonado en Estados Unidos con el Premio para la Libertad Cultural, de la Fundación Lanna y en 2010 gana el destacado premio Stig Dagerman, uno de los más prestigiosos galardones literarios en Suecia.
Su obra, comprometida con la realidad latinoamericana, indaga en las raíces y en los mecanismos sociales y políticos de Hispanoamérica. Ha sido traducida a mas de veinte lenguas, es una perpetua y polémica interpretación de la realidad de América Latina, estimada por muchos como una radiografía del continente. Galeano es, sin duda, uno de los cronistas de trayectoria más incisiva, inteligente y creadora de su país.
Una de sus obras más conocidas es Las venas abiertas de América Latina, un análisis de la secular explotación del continente sudamericano desde los tiempos de Colón hasta el presente, que desde su publicación en 1971 ha tenido más de treinta ediciones.
En dos ocasiones obtuvo el premio Casa de las Américas: en 1975 con su novela La canción de nosotros, donde abordaba el complejo tema de la lucha armada y la relación entre las fuentes culturales populares y la militancia de izquierdas de la pequeña burguesía; y en 1978 con el testimonio Días y noches de amor y de guerra, una crónica novelada de las dictaduras de Argentina y Uruguay, aunque hay continuas referencias al entorno latinoamericano. 
Su trilogía Memoria del fuego, que combina elementos de la poesía, la historia y el cuento, está conformada por Los nacimientos (1982), Las caras y las máscaras (1984) y El siglo del viento (1986), y fue premiada por el Ministerio de Cultura del Uruguay y también con el American Book Award, distinción que otorga la Washington University. La obra es una cronología de acontecimientos culturales e históricos que proporcionan una visión de conjunto sobre la identidad latinoamericana. Por su audaz mezcla de géneros y su talante crítico es quizá una de las obras más ilustrativas de la labor de Galeano. En Memoria del fuego, Eduardo Galeano lleva a cabo una revisión de la historia de Latinoamérica desde el descubrimiento hasta nuestros días, con el propósito de enfrentarse a la "usurpación de la memoria" que él denuncia en la historia oficial. 
Eduardo Galeano huye explícitamente de la imparcialidad; no busca la construcción de un discurso aséptico en el que los hechos y las gentes queden igualados por una mirada presuntamente objetiva. Su pretensión, y sin duda su logro, es reflejar el drama de América en su multidimensionalidad: el juego del poder; la lucha de los oprimidos en pos de su emancipación; la creación de un arte y una literatura genuinos, más allá del mimetismo colonial; las transformaciones sociales y económicas; la evolución de las relaciones interamericanas y con el exterior, etc. El punto de vista es partidista, rechazando todo aquello que ha instalado a América Latina en una subordinación que se pretende inevitable y la brutal explotación y el aniquilamiento a que han sido sometidos los pobres de todo el continente, incluyendo a los marginados del Norte poderoso y opulento.
La obra de Eduardo Galeano abarca los más diversos géneros narrativos y periodísticos. Algunos títulos a destacar son: Los días siguientes (1962), China, crónica de un desafío (1964), Los fantasmas de día de León (1967), Guatemala, país ocupado (1967), Nosotros decimos no (1989), El libro de los abrazos (1989), Las palabras andantes (1993), El fútbol a sol y sombra (1995), Las aventuras de los jóvenes dioses (1998), Patas arriba. La escuela del mundo al revés (1999), Bocas del tiempo (2004) y Espejos. Una historia casi universal (2008).

martes, 17 de noviembre de 2015

ACUERDO DE SYKES-PICOT (1916): INICIO DE LOS PROBLEMAS ACTUALES EN ORIENTE MEDIO





Acuerdo Sykes-Picot, un pacto secreto entre Gran Bretaña y Francia, con el consentimiento de la Rusia zarista, para el reparto de las posesiones del Imperio Otomano en Oriente Próximo tras la Primera Guerra Mundial. El pacto fue firmado el 16 de mayo de 1916 y estipulaba que, pese a las promesas realizadas a los árabes a cambio de su levantamiento contra los turcos, Siria, Irak, Líbano y Palestina se dividirían en áreas administradas por británicos y franceses. El acuerdo toma su nombre de los negociadores, Sir Mark Sykes (por Gran Bretaña) y Georges Picot (por Francia). En mayo de 1916 Gran Bretaña y Francia acordaron de forma secreta como se repartirían el Imperio Otomano (cuyos territorios iban desde el Bósforo hasta el golfo Pérsico), en caso de que ganaran la Primera Guerra Mundial. De esta forma, se aseguraban el control de una zona geoestratégica sumamente importante para el suministro futuro de petróleo. En un principio se reservó algún territorio para Rusia, acuerdo que perdió su validez con la revolución soviética.
Las implicaciones de este tratado y antecedentes a su firma fueron muy complejas. A finales del siglo XIX, los alemanes ven prioritario la construcción del ferrocarril Berlín-Constantinopla-Bagdad; una segunda línea debería transcurrir hacia Damasco vía Medina. A los proveedores financieros que participasen se les garantizarían los ingresos del transporte ferroviario y los derechos para perforar pozos de petróleo en un margen de 19 kilómetros a cada lado de la línea durante los siguientes 99 años. El ferrocarril comenzó a construirse en 1903 (su finalización se produjo en la década de 1940). Pero esto chocaba con los intereses británicos, puesto que la arteria principal del Imperio Británico era el Canal de Suez, vital para la ruta marítima hacia la India. Antes de la Primer Guerra Mundial, el Imperio Otomano era un extenso territorio en decadencia, tras más de cuatro siglos de existencia, una amalgama de nacionalidades, razas y creencias que se encontraba en estado de descomposición, por las pretensiones de renovación del régimen desde dentro, así como por los problemas financieros que atravesaba.
En octubre de 1914, Max Von Oppenheim, un agente alemán, entregó al Káiser un documento que apostaba por financiar una guerra santa desde la India a Marruecos. Para ello había que proporcionar armas de contrabando a la India, incendiar los campos petrolíferos en Bakú (Azerbaiyán) y bloquear el canal de Suez. Para que este plan funcionase eran necesarios numerosos fondos y la colaboración del Imperio Otomano. En el Imperio Otomano, un grupo de generales, los Jóvenes Turcos, habían dado un golpe de estado consolidando a Pachá como dictador, convirtiéndose en un títere, así en noviembre de 1914 firman una alianza con Alemania. El siguiente paso será convencer a los árabes: Oppenheim intenta convencer a Faisal (quien reclama dinero y armas para iniciar una guerra santa contra el Imperio británico). Al mismo tiempo, y de modo secreto, en 1915 se están reuniendo el Alto Comisionado británico McMahon y el emir de La Meca Hussein  (padre de Faisal) con un objetivo muy claro: los británicos prometen apoyo a la independencia árabe si se sublevan contra el imperio otomano. Lo que desconocen los alemanes es que Faisal está jugando a dos cartas. Al mismo tiempo que está en conversaciones con Oppenheim, se está reuniendo con el agente inglés Lawrence de Arabia. Al final, Hussein y Faisal se decantan por los británicos.
En el verano de 1916 Hussein se vuelve contra el sultán de Constantinopla: combatientes árabes destruyen la guarnición turca de La Meca. Hussein y su hijo Faisal quieren unificar las regiones árabes del Imperio Otomano y expulsar a los turcos. El gobierno británico tiene plenos poderes para ofrecer dinero, armas y asesores militares. A finales de 1916 todas las fuerzas otomanas se baten en retirada. En diciembre de 1917 los británicos alcanzan Jerusalén.
Sin embargo, el sueño de una gran nación árabe no llegará a culminarse porque esas promesas eran contradictorias con la Declaración Balfour. En 1917 Lord Balfour, en nombre del gobierno británico, se muestra favorable a la creación en Palestina de una sede nacional para todos los judíos del mundo. Esto es incompatible con las promesas hechas a Hussein y Faisal. Theodor Herzl, fundador del movimiento sionista, buscó apoyos entre los alemanes, pero estos priorizaron la construcción del ferrocarril Berlín-Bagdad. Al final, serán los británicos quienes también apoyen la creación de un estado judío. En noviembre de 1918 finaliza la Primera Guerra Mundial y comienza la firma de los tratados de paz, en la Conferencia de Paz de París, dónde se optó por un reparto de territorios entre británicos y franceses bajo la forma de mandatos de la Sociedad de Naciones. No obstante, en la Conferencia de El Cairo de marzo de 1921, presidida por Winston Churchill, quedará configurado definitivamente el nuevo Oriente Medio. Teniendo en cuenta la correspondencia McMahon-Hussein, el tratado de Sykes-Picot y la declaración de Balfour, la Comisión Mesopotamia trazó nuevas fronteras donde no las había: (Siria, Líbano, Palestina), se crearon nuevos países (Transjordania, Iraq, Kuwait) y dispersó a los kurdos entre cuatro países distintos. Los trazados geográficos se realizaron sin ninguna lógica ya que las nuevas líneas fronterizas dividieron a tribus y grupos étnicos. 


miércoles, 5 de agosto de 2015

EN RECUERDO DE LAS TRECE ROSAS

Las llamadas "Trece Rosas" fueron trece mujeres de entre 18 y 29 años que fueron fusiladas junto a la tapia del cementerio de la Almudena (Madrid) en la madrugada del 5 de agosto de 1939, debido a su militancia en la organización Juventudes Socialistas Unificadas y su defensa de la legalidad republicana tras el fin de la guerra civil.

Sus nombres eran:
-         Carmen Barrero Aguado, 20 años. Modista
-         Martina Barroso García, 24 años. Modista.
-         Blanca Brissac Vázquez, 29 años. Pianista.
-         Pilar Bueno Ibáñez, 27 años. Modista.
-         Julia Conesa Conesa, 19 años. Modista.
-         Adelina García Casillas, 19 años. Activista.
-         Elena Gil Olaya, 20 años. Activista.
-         Virtudes González García, 18 años. Modista.
-         Ana López Gallego, 21 años. Modista.
-         Joaquina López Laffite, 23 años. Secretaria.
-         Dionisia Manzanero Salas, 20 años. Modista
-         Victoria Muñoz García, 18 años. Activista.
-         Luisa Rodríguez de la Fuente. 18 años. Sastre.

Estas trece jóvenes pasarían a la historia como Las Trece Rosas; la gran mayoría eran muchachas trabajaban como costureras y que, de un modo u otro, estaban relacionadas con los partidos de izquierdas y habían colaborado en el frente republicano con sus familiares o amigos. Al terminar la guerra, las Juventudes Socialistas Unificadas intentaron reorganizarse de manera clandestina en la capital. Pero la gran mayoría de dirigentes del Partido Comunista y de dichas juventudes habían huido al extranjero, habían sido detenidos o asesinados. Sin embargo, aún quedaba grupo de jóvenes dispuestos a continuar luchando por sus ideales, aunque disponían de una escasa  infraestructura y experiencia organizativa, a lo que se unía una fuerte represión y control policial en aquellos primeros meses tras la conclusión del conflicto fraticida; así las JSU fueron disueltas antes de haber realizado acciones clandestinas. Aquellas jóvenes, fueron detenidas en la primavera de 1939 y trasladadas a la prisión de las Ventas, algunas al módulo de menores de edad. Allí permanecieron a la espera de un destino incierto hasta que un atentado mortal desencadenó y precipitó los acontecimientos. 

El 29 de julio miembros de las JSU asesinaron en Talavera de la Reina a Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, su hija de 18 años y el chófer del coche en el que viajaban.  El comandante Gabaldón, era un antiguo miembro de la “quinta columna” de Madrid y en aquel momento desempeñaba un importante cargo en el Archivo de la masonería y el comunismo, que suministraba documentación a los fiscales militares en los consejos de guerra contra los partidarios de la República, de ahí que el régimen interpretara su muerte como un desafía al nuevo régimen. Aunque todo parecía indicar que había sido obra de algún grupo de antiguos soldados de la República, o de huidos, el régimen lo atribuyó a una supuesta red comunista de grandes dimensiones.

    El 3 de agosto se celebró un Consejo de Guerra ante el que fueron juzgados 57 miembros de las JSU que permanecían detenidos desde hacía meses. Entre ellos, las trece jóvenes. Antes de ser condenadas a muerte por el Consejo de Guerra bajo la acusación de un delito de "adhesión a la rebelión" y de participar en  actividades clandestinas en contra del régimen recién instalado, las trece jóvenes habían sido conducidas a instalaciones policiales, donde se les torturó para obtener información sobre otros miembros de la organización clandestina, y más tarde, fueron recluidas en el centro penitenciario de mujeres de Ventas, en Madrid, donde aguardaron hacinadas durante meses un desenlace que se intuía, sin duda, dramático. Cuarenta y ocho horas después de su dictamen, fueron trasladadas en un camión a 500 metros de la prisión y ejecutadas por un pelotón de fusilamiento, en la madrugada del 5 de agosto de 1939, junto a la tapia del cementerio de la Almudena de Madrid a 2 km de la prisión de Las Ventas. Al día siguiente fueron fusilados los autores materiales del atentado.


jueves, 11 de septiembre de 2014

11 DE SEPTIEMBRE DE 1973. Golpe militar en Chile



"Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La Historia es nuestra y la hacen los pueblos (...)
Salvador Allende, 11/09/73. 

Hoy se cumplen 41 años del golpe militar de Pinochef que derrocó al gobierno democrático de la Unidad Popular que presidía Salvador Allende, primer gobierno socialista elegido por el pueblo.
El gobierno de Allende, apoyado por la Unidad Popular (un conglomerado de partidos de izquierda), destacó tanto por el intento de establecer un camino no revolucionario hacia un Estado socialista usando medios legales --la vía chilena al socialismo--, como por proyectos como la nacionalización del cobre, en medio de la polarización política internacional de la Guerra Fría y de una grave crisis económica y financiera interna. La Cámara de Diputados, de mayoría opositora, aprobó un documento en agosto de 1973 en el que acusaba al gobierno de Allende de incurrir en violaciones permanentes de la constitución. Su gobierno terminó abrúptamente mediante un golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973, en el que participaron las tres ramas de las Fuerzas Armadas y el cuerpo de Carabineros, tres años antes del fin su mandato constitucional; ese mismo día, después de que el Palacio de La Moneda fuese atacado por aviones y tanques, supuéstamente se suicidó, aunque esta versión de la muerte de Allende cada vez tiene menos peso. 

LA ÚLTIMA DECISIÓN DE ALLENDE, dirigido por Patricio Henríquez 



Reivindicando a Salvador Allende y la vía chilena al socialismo.

Artículo de  Marcos Roitman (10-09-2014) Publicado en eldiario.es 
Como todos los años, desde el 11 de septiembre de 1973 -día del golpe militar que derrocase al gobierno de la Unidad Popular encabezado por Salvador Allende- se acumulan recuerdos. Muchos de ellos teñidos por la nostalgia, lo que pudo ser y no fue. La nacionalización de los recursos estratégicos; la profundización de la reforma agraria; la autonomía de los pueblos originarios; una nueva constitución; educación, sanidad y vivienda para acabar con la desigualdad; promover la justicia social y consolidar los derechos laborales y civiles.
En la memoria, seguramente, dos discursos pronunciados por Allende en momentos claves, ambos improvisados. El primero, desde el balcón de la Federación de Estudiantes de Chile con motivo del triunfo electoral, la noche del 4 de septiembre de 1970; y el segundo, desde La Moneda, emitido por Radio Magallanes el 11 de septiembre de 1973 y considerado su testamento político.
En ambos se apela a la responsabilidad, a la conciencia del pueblo chileno, a sus trabajadores, mujeres, estudiantes, campesinos e intelectuales. El 4 de septiembre señala: "Este triunfo no tiene nada de personal, y que se lo debo a la unidad de los partidos populares, a las fuerzas sociales que han estado junto a nosotros. Se lo debo al hombre anónimo y sacrificado de la patria, se lo debo a la humilde mujer de nuestra tierra. Le debo al triunfo al pueblo de Chile, que entrara conmigo a La Moneda. La victoria alcanzada por ustedes tiene una honda significación nacional. Desde aquí declaro, solemnemente, que respetaré los derechos de todos los chilenos. Pero también declaro y quiero que lo sepan definitivamente, que al llegar a La Moneda, y siendo el pueblo gobierno, cumpliremos el compromiso que hemos contraído, de convertir en realidad el programa de la Unidad Popular (...) Les digo que se vayan a sus casas con la alegría sana de la limpia victoria alcanzada. Esta noche cuando acaricien a sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, más cariño, para hacer cada vez más grande a Chile, y cada vez más justa la vida en nuestra patria".
El 11 de septiembre el pueblo chileno fue expulsado de La Moneda, perseguido, torturado, y asesinado. En dicha ocasión, nuevamente, Allende apela a la conciencia del pueblo chileno para aprender de la historia, reivindicar dignidad y sentenciar: "Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza (...) El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse (...) Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano; tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición".    
Los sueños por construir un Chile nuevo, soberano, democrático y socialista se truncaron por una traición cocida a fuego lento a base de sabotaje, mercado negro, desabastecimiento, bloqueo y huelgas patronales; todo ello atizado por Estados Unidos, la CIA, el Pentágono y sus aliados. Se inauguró una larga noche de fascismo criollo. Los militantes de la Unidad Popular, dirigentes y responsables políticos, fueron tildados de terroristas, subversivos, enemigos de la patria y traidores. Perseguidos, perdieron la condición de seres humanos y pasaron a ser "perros", "canalla comunista", "alimañas marxistas leninistas". Se les negó el derecho a defenderse, el habeas corpus.
El odio y la sed de venganza impregnó a los hacedores del golpe. Civiles pertenecientes a la democracia cristiana, el partido nacional y el grupo neofascista "patria y libertad" brindaron con champán, mientras la fuerza aérea bombardeaba La Moneda. La derecha chilena mostraba su desafección democrática, cobardía política y aversión a las clases trabajadoras y al pueblo. En su vanidad nunca aceptaron la derrota electoral de 1970.    
La Unidad Popular había logrado, por primera vez en la historia de Chile, la confluencia entre partidos de la izquierda marxista con sectores medios progresistas, socialdemócratas, independientes, radicales laicos y cristianos por el socialismo. Su programa fue aprobado por unanimidad con anterioridad al nombramiento de Salvador Allende como candidato presidencial. Se le conoce como las 40 medidas del gobierno de la Unidad Popular.
Hoy la mayoría de las reivindicaciones siguen vigentes. Por su relevancia cito alguna de ellas: supresión de los sueldos fabulosos; acabar con los gestores administrativos y traficantes políticos; honestidad administrativa; reforma fiscal; jubilaciones justas a los mayores de 60 años; seguridad social para todos; protección a la infancia; creación del Ministerio de la Familia; casa, luz y agua potable para todos; combate al alcoholismo; alquileres a precios fijos; reforma agraria; asistencia médica gratuita; rebaja en el precio de los medicamentos; no más ataduras al Fondo Monetario Internacional; sanción a los especuladores; disolución de los grupos represivos pertenecientes a las fuerzas de Carabineros; fin de la justicia de clase; trabajo digno; y creación del Instituto Nacional del Arte y la Cultura.
Ninguno de los puntos programáticos enunciados ha sido practicado, primero por los gobiernos de la Concertación, luego por la derecha y hoy por Nueva Mayoría, es decir, los herederos de la Unidad Popular. Por el contrario, Chile se ha trasformado en uno de los países con mayor desigualdad. El latifundismo campa a sus anchas, la educación se privatiza, el hambre y la desnutrición afectan a la población infantil, mientras el FMI controla la economía con sus políticas neoliberales de austeridad y ajuste. La sanidad pública y universal -uno de los logros más importantes de la Unidad Popular- se ha privatizado en beneficios de compañías de seguros y clínicas privadas. La honestidad administrativa y la trasparencia política -dos banderas del Chile democrático y republicano- ceden paso a una corrupción institucional de grandes dimensiones, inexistente hasta los años de la dictadura. Empresarios y clase política convergen en una bacanal consumista, de lujo y ostentación. Una verdadera plutocracia. El pueblo mapuche ha sido vilipendiado y ultrajado. Su territorio usurpado y vendido a las multinacionales para construir presas hidroeléctricas y megaproyectos mineros.
Y lo más sangrante: la Constitución sigue siendo la elaborada por la dictadura en 1980. La larga noche del neoliberalismo no ha concluido. Chile es buen ejemplo. La vía chilena al socialismo sigue siendo una alternativa. Reivindicarla es de justicia

lunes, 1 de septiembre de 2014

El asalto de Hitler a Polonia: comienza la SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Viernes, 1 de septiembre de 1939, 4,45 horas. Las tropas alemanas cruzan la frontera polaca. A la misma hora, el acorazado alemán "Schleswig-Holstein" cañonea el puerto de Danzing. El gauleiter Forster declara anexionada la ciudad al Reich. 
A las 6,00 horas aviones alemanes bombardean Varsovia, Cracovia, Poznan, Lodz, Katowice, Tomaszow, Plock, Grudziadz, Radom, Lvov, Grodno, Brest y Tererspol. Esta "expedición de castigo" se convertirá de inmediato en el detonante de la Segunda Guerra Mundial. Dos días más tarde, y en cumplimiento de las garantías dadas a Polonia por sus aliados, Francia y el Reino Unido declaran la guerra a Alemania.

            La clave del plan germano es la velocidad. El Alto Mando alemán emplea sus mejores unidades, dejando prácticamente desguarnecida la frontera con Francia. Las operaciones deben terminarse cuanto antes en previsión del tan temido contraataque francés y británico. Para la veloz ejecución del plan, se cuenta con dos factores:
- La orografía polaca, sin obstáculo natural insalvable, excepto los ríos Vístula, Narew, Bug y San,
- Su nueva doctrina de combate, la Blitzkrieg o guerra relámpago.

DOCUMENTAL:
 "EL ASALTO DE HITLER, COMO COMENZÓ LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL" 
(Canal Historia)










jueves, 17 de julio de 2014

17 de julio de 1936, COMIENZA EL ALZAMIENTO NACIONAL EN MELILLA

El alzamiento militar que daría paso a una sagrienta guerra civil de casi tres años de duración, se inició en Melilla el 17 de julio de 1936. Ese día los militares más conservadores del Ejército se levantaron contra el gobierno de la República. Para su planificación fue necesaria la connivencia de grupod de presión político-económicos, así como la colaboración del Ejército.
El alzamiento comenzó antes de lo planeado en Melilla. En la mañana del día 17 los oficiales insurrectos se reunieron en la sala de cartografía del Cuartel General. El Coronel Juan Seguí, encargado de dirigir la operación desde allí comunicó las órdenes que le había remitido el General Mola. La sublevación comenzaría a las 5 de la mañana del día 18 de julio. Se trazaron los planes sobre como ocupar los principales edificios públicos de la ciudad y se comunicaron estos planes a los principales jefes de la Falange para que estuvieran preparados. Allí surgió un hecho que precipitaría todos los acontecimientos. Uno de estos líderes de la Falange, Álvaro González, comunicó las intenciones de los militares a los dirigentes republicanos, quienes a su vez se lo comunicaron al General de Brigada Romerales.
En el momento que los militares abandonaron la sala de cartografía, el General Romerales ordenó al Teniente Zaro, esperar a que los militares regresaran de nuevo a la sala de cartografía para rodear el edifico y detenerles.
Cuando el Teniente Zaro entró en la Sala para llevar a cabo la detención la situación era irremediable. El alzamiento se había adelantado.
Uno de los militares allí presentes, el Coronel Darío Gazapo, telefoneó a la unidad de la Legión Extranjera para que se presentara allí inmediatamente. Ante tal situación el Teniente Zaro, sabedor que no tenía nada que hacer contra la Legión, se rindió en aquel mismo instante ante los militares sublevados. La primera intentona de frenar el Alzamiento había fracasado. Después de esto el Coronel Juan Seguí, como oficial al mando, y en nombre del General Franco, se dirigió al despacho del General de Brigada Romerales pistola en mano. Dentro del despacho ya se estaba produciendo un altercado entre los oficiales de Romerales. Unos le decían que se rindiera ante esta situación y otros, todo lo contrario, que arrestara a los insurgentes. En ese momento de indecisión de Romerales, Juan Seguí entró en el despacho y le apuntó directamente, obligándole a rendirse.
Habiéndose hecho con el poder del Cuartel General de Melilla los militares decretaron el Estado de Guerra del ejército y según los planes acordados en la sala de Cartografía, ocuparon los edificios públicos en nombre del General Franco, pese a que este todavía se encontraba en las Islas Canarias, cerraron todos los centros de gobierno y detuvieron a todos los dirigentes republicanos.
Según algunos historiadores, el citado general concedió cierta flexibilidad a los destacamentos de las demás provincias para que cada cual eligiera según las circunstancias la fecha y la hora en la que podían divulgar el bando de guerra. Otros autores sostienen que la dispersión de fechas fue consecuencia de cierta incompetencia por parte de los sublevados. De modo inmediato se extendió a Tetuán y a Ceuta donde el corone Juan Yagüe se apoderó de la ciudad sin disparar un solo tiro. Prácticamente todo el Marruecos español estaba en manos de los rebeldes antes de que Franco, procedente de las Canarias, se pusiera al mando de las tropas sublevadas.
Al día siguiente, el 18 de julio, el levantamiento se extendió a territorio peninsular, y su fracaso desembocó en la Guerra Civil. 
            
          Sin embargo, un enigmático suceso, que a día de hoy despierta múltiples incógnitas, fue el que permitió a Franco viajar desde Tenerife (dónde se encontraba confinado, por orden del Gobierno de la República) a Gran Canaria; este hecho fue la muerte del General Balmes.
El africanista Amado Balmes Alonso, comandante militar de la plaza de Las Palmas, fallecía de un tiro en el estómago, cuando manipulaba su propia arma. Este rocambolesco suceso permitió al Comandante militar de Canarias, Francisco Franco, trasladarse desde Tenerife a Gran Canaria.

             Este hecho, siempre quedó para la historiografía, tanto de un bando como de otro, que su muerte permitió al comandante militar de Canarias, futuro dictador trasladarse desde Tenerife a Gran Canaria con el objetivo aparente de presidir las exequias de su compañero.El «Dragon Rapide» lo esperaba en Gando para trasladarlo a Marruecos y ponerse al mando de las tropas alzadas. ¿Fue accidental la muerte de Balmes o fue un crimen para dejar expedito el paso a la sublevación? (Ángel Viñas: La conspiración del Genral Franco, Crítica. 2011)